timbal de setas con pistachos y queso azul danés
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Timbal de setas con pistacho y queso azul danés

Receta que presenté al concurso de la Tapa y El pincho del periódico "El Economista", una mezcla de colores y 3 sabores explosivos como son el pistacho el queso azul y los champiñones.
Tiempo de preparación20 min
Tiempo de cocción25 min
Tiempo total45 min
Plato: Entrante
Keyword: entrante, receta, timbal
Comensales: 2 personas
Autor: José Recetas

Ingredientes

  • 250 gr champiñon portobello
  • 2 dientes ajo
  • 50 gr queso azul danés
  • 50 gr pistacho sin sal
  • 1 pizca sal
  • 1 cda aceite de oliva virgen extra

Pasos para hacer la receta

  • Lavar y picar los champiñones en 8 partes iguales.
  • Cortar en lascas (láminas finitas) los dientes de ajo.
  • Sofreír los champiñones con un chorrito de aceite de oliva virgen extra junto a las lascas de ajo y una pizca de sal.
  • Pelar los pistachos, picar en 3 o 4 trozos cada uno y colocar en un bowl.
  • Rallar el queso azul danés en un bowl u otro recipiente pequeño.
  • Colocar un aro de emplatar mediano/grande en el plato que vayamos a emplatar.
  • Agregar una capa de champiñones y ajo (hasta el 80% de la altura deseada).
  • Agregar el queso encima de los champiñones (con el calor de los champiñones el queso quedará semi fundido).
  • Añadir los pistachos troceados para formar la capa superior de este timbal de setas.
  • Por último podemos decorar el plato con algunos pistachos enteros y ralladura de queso azul danés.
  • Para terminar, desmoldamos con mucho cuidado el aro y a disfrutar este delicioso plato.

Notas

A priori, pueden parecer ingredientes muy diferentes, pero cuando probéis la mezcla de sabores os va a encantar. Los champiñones deben tener una textura blanda pero bien sellados por el exterior que se fundirán junto al queso y el ajo. El toque crujiente del timbal se lo da los pistachos, sin duda una mezcla muy buena.
Un truco para que los champiñones queden perfectos, es darle fuego fuerte al principio, añadirle una pizca de sal, para que suelten el agua y bajar el fuego. Una vez suelte el agua, fuego fuerte otra vez para sellarlos bien por fuera y que queden blanditos por dentro.